sábado, 4 de diciembre de 2010

Recuerdos infantiles

Ayer, hablando por teléfono con una amiga de la infancia, de ésas que ves una vez al año y es como si el tiempo no hubiese pasado, recordamos algunos momentos vividos y nos echamos unas risas. A continuación, me gustaría compartir algunos de ellos con vosotros.

- El día que visitamos el Parque de Bomberos: Tendríamos 6 o 7 años, íbamos todos en la fila tan ordenadaditos, mi amiga y yo (la única que tenía, por cierto) de la mano, y, de repente, I. (que era la niña más HdP de la clase) se dio la vuelta y nos pisó las zapatillas blancas que llevábamos puestas. Aún recuerdo la cara de mi amiga cuando vio sus zapatillas manchadas y, por mucho que nos jodiese en aquel momento, ahora podemos esbozar una sonrisa.

- El cumpleaños de A.: Aunque no éramos amigas de A., ésta era rica e invitó a todas las niñas de la clase a su fiesta pijama por los 10 u 11 años. Dormiríamos en una macrohabitación donde había quizás 20 camas. Y L., una de las chicas invitadas, dijo que a ella le gustaba dormir en el suelo pero, que como no quedaba suelo libre (estaba lleno de colchones), iba a dormir en la cama china. Y sí, durmió en una cama sin colchón, que debía estar la mar de dura. Desde luego, hay gustos para todo...

- El viaje a París: En enero de 5º de Primaria, estuvimos una semana en París. De ese viaje guardo especialmente dos recuerdos: la cara de D. (una niña excesivamente escrupulosa) cuando estando en la Place des Vosges comiendo un bocadillo de pollo, le cayó en el pantalón una cagada de paloma y creímos que se moriría del asco. El otro recuerdo es el día de mi cumpleaños, en el que nos llevaron al McDonald para celebrarlo pero yo no quería porque estaba lejos de casa (¡y tan lejos!).

- Las clases de Tecnología: Recordamos el miedo que teníamos al soldar los circuitos de que se nos derritiese la placa o taladrásemos el agujerito donde no era y ya no nos funcionase el aparato que estábamos construyendo. Ese profesor se divertía metiéndonos miedo ¡y lo consiguió!


Después de haber recordado todo esto, que tan poquito nos gustó en su momento, pudimos reír y decirnos que, al fin y al cabo, tampoco lo pasábamos tan mal de pequeñas. Aunque, ni mi amiga ni yo querríamos por nada del mundo volver a vivirlo.
¿Y tú? ¿También tienes recuerdos bonitos de la infancia?

2 comentarios:

  1. ¡Qué entrada más bonita!
    Yo también recuerdo de vez en cuando situaciones de éstas con mis amigas...
    ¡Qué felices éramos siendo pequeños! Tempus Fugit.

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  2. Lo bonito de los recuerdos es que pasados unos años no nos parecen tan malos e incluso nos sacan una sonrisa.

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